martes, 30 de junio de 2020

EL HADA DE LA FUENTE


EL HADA DE LA FUENTE
Adaptación : Charles Perrault 
Edades: 7 años en adelante.



Había una vez  una viuda que tenía dos hijas; la mayor se le parecía en el carácter y en el físico ya que ambas eran orgullosas y molestas y era difícil  vivir con ellas. 
La hija menor, se parecía a su difunto padre ya que era gentil y dulce además muy bella.
 Su consentida era su hija mayor y sentía una aversión atroz por la más pequeña y por eso la hacía comer en la cocina y trabajar sin cesar además  la hacia caminar una media legua de distancia para buscar agua en una fuente.

Un día que la hija fue por el agua, se le acercó una pobre mujer pidiéndole que le diera un poco.

- Claro, mi buena señora - Y llenando su jarra, sacó agua de la fuente y se la ofreció.  La buena mujer, después de beber, le dijo:

-Eres tan amable, que te obsequiare un don -en realidad, era un hada que había tomado la forma de una pobre aldeana para ver hasta dónde llegaría la gentileza de la joven

Te concedo el don -prosiguió el hada- de que por cada palabra amable que pronuncies saldrá de tu boca una flor o una piedra preciosa.

Dicho esto el hada desapareció

Cuando la joven llegó a casa, su madre la regaño por tardarse tanto, esta le respondió:

-Perdón, madre -dijo la joven- y al decir estas palabras, le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos grandes diamantes.

-¡Increíble! -dijo la madre, asombrada- ¡parece que de la boca te salen perlas y diamantes! ¿Cómo es eso?

La  niña le contó todo lo que le había pasado.

La madre pensó que debía mandar a su otra hija, y le dio una jarra diciéndole que cuando se le acercara una mujer y le pidiera algo de beber fuera muy amable y se la diera.


La hija mayor fue, pero  refunfuñando y quejándose. 
Se llevó un hermoso jarro de plata de la casa.

Cuando llego al bosque  vio salir del bosque a una dama magníficamente vestida que le pidió agua : era la misma hada que se había aparecido a su hermana, pero que se presentaba con las ropas de una princesa, para probarla.

-¿Quieres agua? pues claro que te doy , si he tenido que caminar solo para eso.- le dijo de forma grosera la hermana mayor
 ¡Justamente he traído una jarra de plata para dar de beber a su señoría!  acércate y bebe directamente, si eso es lo que quieres.

-No eres nada amable -repuso el hada, sin enojarse-; veo que no lo haces con amabilidad sino por obligación así que te otorgo el don de que a cada palabra que pronuncies, te salga de la boca una serpiente o un sapo.

La hija mayor salió corriendo a su casa y cuando su madre la vio acercarse le gritó:

-¡Y bien, hija mía, cómo te fue?

-¡Pues que esperabas, mal  -respondió la malvada, echando dos víboras y dos sapos.

-¡Cielos! -exclamó la madre- ¿qué te pasó? 
¡Tu hermana tiene la culpa, me las pagará! -y corrió a pegarle a su otra hija.

La pobre hija menor huyó y fue a refugiarse en el bosque , en ese momento pasó el príncipe que regresaba de ir de cacería, la encontró y viéndola tan hermosa le preguntó qué hacía allí sola y por qué lloraba.

-¡Ay!, señor, es mi madre que me ha echado de la casa, pero yo se que no lo hizo de mala fe.

El hijo del rey, vio salir de la boca de la joven  cinco o seis perlas y otros tantos diamantes, le rogó que le dijera de dónde le venía aquello. Ella le contó toda su aventura.

El hijo del rey se enamoró de ella, y considerando que semejante don valía más que todo lo que se pudiera ofrecer, la llevó con él al palacio de su padre, donde se casaron.

En cuanto a la hermana, se volvió cada día más odiosa , y su propia madre la echó de la casa; así que tuvo que irse a vivir sola al bosque por siempre


Fin


Moraleja
Siempre hay que ser amables con las personas tal vez en esa persona podemos encontrar un gran amigo


lunes, 22 de junio de 2020

BARBA AZUL


BARBA AZUL
Edades : 7 años en adelante
Adaptación Charles Perrault




En un lejano país vivía un señor feudal que tenía muy mal genio y por eso nadie quería servir en su castillo.

Un día le dijo a unos conejos que les dejaría comer las zanahorias de su huerto si le conseguían una criada.

-¿Encontrar a alguien que quiera trabajar contigo? -preguntaron los conejos, echando a correr-. 
¿No sabes que todos te llaman "Barba Azul"no solo por tu barba sino por tu mal carácter?

-¡Fuera de mi vista! -gritó Barba Azul muy enojado,

Al día siguiente llegaron al castillo dos hermanas. Una de cabello negro llamada  Ana María y la otra rubia llamada Rosa y las dos buscaban trabajo.

-¡Ja, ja, ja! -pensó Barba Azul-. Gastaré muy poco ya que comen como pajaritos y trabajaran todos los días sin descanso.

Aunque le parecían muy jóvenes, Barba Azul empleo a las dos muchachas y las ponía a hacer las labores más pesadas y complicadas que encontraba.
Con el tiempo Barba Azul le pidió a Ana que se casará con él, ella no estaba segura pero con tal de ayudar a su hermana aceptó.


Cierta mañana que Rosa había salido al pueblo de compras, Barba Azul le entregó unas llaves a Ana María:

-Voy a salir de viaje unos días. Toma estas llaves, para que durante mi ausencia, puedas abrir y limpiar todas las habitaciones. Pero no abras la puerta del gabinete azul.

Pero Ana María, que era muy curiosa, no pudo resistir la tentación de abrir la puerta del gabinete azul , ya que pensaba que encontraría ahí un tesoro o joyas que podría llevarse.

Pero en la habitación no había ningún tesoro, sino varias muchachas convertidas en estatuas de piedra.

-¡Oh! -gritó Ana María, muy asustada.

Un gato salió de un rincón diciéndole:
- Te ocurrirá lo mismo que a ellas,  mi señor las convirtió en estatuas de piedra por haber sido tan curiosas como tú.

Barba Azul regresó al castillo antes de lo previsto y sorprendió a Ana María saliendo de la habitación azul.

-¡Perdón! -suplicó Ana María.

- Has entrado en la habitación prohibida y voy a castigarte como a las otras.
- No lo hagas o al menos antes deja que me despida de mi hermana.

- Esta bien, te daré media hora, después te convertiré en estatua.


Cuando Rosa regresó al castillo y se enteró de lo sucedido, abrazó a su hermana y le preguntó  que podían hacer para evitar el castigo.

-Sube a una de las torres -dijo Ana María- a ver si llegan nuestros hermanos.

-¿No recuerdas que hoy prometieron venir a visitarnos?
Su hermana hizo lo que Ana le pidió.

-¡Hermanita, hermanita! -gritó la muchacha-. ¿Ves algo?

-¡No! -respondió Rosa-. Sólo veo una nube de polvo y los cuervos que revolotean alrededor del castillo.

-¡Baja Ana María o voy a convertir a las dos en estatuas! -gritó Barba Azul.

Las dos jóvenes bajaron y se volvieron a disculpar pero sin convencerlo, cuando Barba Azul se disponía a convertir a Ana en piedra,  se abrió la puerta de un golpe y los hermanas sujetaron a Barba Azul, debido a que habían desaparecido varias mujeres tenían una orden del rey para apresarlo para siempre.

Al salir Barba Azul del castillo y ser condenado a estar en la cárcel, como por arte de magia todas las estatuas recobraron su forma primitiva pudieron regresar a sus casas.

Rosa y Ana María se quedaron a vivir en el castillo sin volver a pasar problemas.

Fin

Moraleja

Recuerden que la mayor parte del tiempo no es bueno ser curioso, y menos si nos piden que no lo hagamos ya que podrían meterse en problemas como lo hizo Ana.