martes, 30 de junio de 2020

EL HADA DE LA FUENTE


EL HADA DE LA FUENTE
Adaptación : Charles Perrault 
Edades: 7 años en adelante.



Había una vez  una viuda que tenía dos hijas; la mayor se le parecía en el carácter y en el físico ya que ambas eran orgullosas y molestas y era difícil  vivir con ellas. 
La hija menor, se parecía a su difunto padre ya que era gentil y dulce además muy bella.
 Su consentida era su hija mayor y sentía una aversión atroz por la más pequeña y por eso la hacía comer en la cocina y trabajar sin cesar además  la hacia caminar una media legua de distancia para buscar agua en una fuente.

Un día que la hija fue por el agua, se le acercó una pobre mujer pidiéndole que le diera un poco.

- Claro, mi buena señora - Y llenando su jarra, sacó agua de la fuente y se la ofreció.  La buena mujer, después de beber, le dijo:

-Eres tan amable, que te obsequiare un don -en realidad, era un hada que había tomado la forma de una pobre aldeana para ver hasta dónde llegaría la gentileza de la joven

Te concedo el don -prosiguió el hada- de que por cada palabra amable que pronuncies saldrá de tu boca una flor o una piedra preciosa.

Dicho esto el hada desapareció

Cuando la joven llegó a casa, su madre la regaño por tardarse tanto, esta le respondió:

-Perdón, madre -dijo la joven- y al decir estas palabras, le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos grandes diamantes.

-¡Increíble! -dijo la madre, asombrada- ¡parece que de la boca te salen perlas y diamantes! ¿Cómo es eso?

La  niña le contó todo lo que le había pasado.

La madre pensó que debía mandar a su otra hija, y le dio una jarra diciéndole que cuando se le acercara una mujer y le pidiera algo de beber fuera muy amable y se la diera.


La hija mayor fue, pero  refunfuñando y quejándose. 
Se llevó un hermoso jarro de plata de la casa.

Cuando llego al bosque  vio salir del bosque a una dama magníficamente vestida que le pidió agua : era la misma hada que se había aparecido a su hermana, pero que se presentaba con las ropas de una princesa, para probarla.

-¿Quieres agua? pues claro que te doy , si he tenido que caminar solo para eso.- le dijo de forma grosera la hermana mayor
 ¡Justamente he traído una jarra de plata para dar de beber a su señoría!  acércate y bebe directamente, si eso es lo que quieres.

-No eres nada amable -repuso el hada, sin enojarse-; veo que no lo haces con amabilidad sino por obligación así que te otorgo el don de que a cada palabra que pronuncies, te salga de la boca una serpiente o un sapo.

La hija mayor salió corriendo a su casa y cuando su madre la vio acercarse le gritó:

-¡Y bien, hija mía, cómo te fue?

-¡Pues que esperabas, mal  -respondió la malvada, echando dos víboras y dos sapos.

-¡Cielos! -exclamó la madre- ¿qué te pasó? 
¡Tu hermana tiene la culpa, me las pagará! -y corrió a pegarle a su otra hija.

La pobre hija menor huyó y fue a refugiarse en el bosque , en ese momento pasó el príncipe que regresaba de ir de cacería, la encontró y viéndola tan hermosa le preguntó qué hacía allí sola y por qué lloraba.

-¡Ay!, señor, es mi madre que me ha echado de la casa, pero yo se que no lo hizo de mala fe.

El hijo del rey, vio salir de la boca de la joven  cinco o seis perlas y otros tantos diamantes, le rogó que le dijera de dónde le venía aquello. Ella le contó toda su aventura.

El hijo del rey se enamoró de ella, y considerando que semejante don valía más que todo lo que se pudiera ofrecer, la llevó con él al palacio de su padre, donde se casaron.

En cuanto a la hermana, se volvió cada día más odiosa , y su propia madre la echó de la casa; así que tuvo que irse a vivir sola al bosque por siempre


Fin


Moraleja
Siempre hay que ser amables con las personas tal vez en esa persona podemos encontrar un gran amigo


lunes, 22 de junio de 2020

BARBA AZUL


BARBA AZUL
Edades : 7 años en adelante
Adaptación Charles Perrault




En un lejano país vivía un señor feudal que tenía muy mal genio y por eso nadie quería servir en su castillo.

Un día le dijo a unos conejos que les dejaría comer las zanahorias de su huerto si le conseguían una criada.

-¿Encontrar a alguien que quiera trabajar contigo? -preguntaron los conejos, echando a correr-. 
¿No sabes que todos te llaman "Barba Azul"no solo por tu barba sino por tu mal carácter?

-¡Fuera de mi vista! -gritó Barba Azul muy enojado,

Al día siguiente llegaron al castillo dos hermanas. Una de cabello negro llamada  Ana María y la otra rubia llamada Rosa y las dos buscaban trabajo.

-¡Ja, ja, ja! -pensó Barba Azul-. Gastaré muy poco ya que comen como pajaritos y trabajaran todos los días sin descanso.

Aunque le parecían muy jóvenes, Barba Azul empleo a las dos muchachas y las ponía a hacer las labores más pesadas y complicadas que encontraba.
Con el tiempo Barba Azul le pidió a Ana que se casará con él, ella no estaba segura pero con tal de ayudar a su hermana aceptó.


Cierta mañana que Rosa había salido al pueblo de compras, Barba Azul le entregó unas llaves a Ana María:

-Voy a salir de viaje unos días. Toma estas llaves, para que durante mi ausencia, puedas abrir y limpiar todas las habitaciones. Pero no abras la puerta del gabinete azul.

Pero Ana María, que era muy curiosa, no pudo resistir la tentación de abrir la puerta del gabinete azul , ya que pensaba que encontraría ahí un tesoro o joyas que podría llevarse.

Pero en la habitación no había ningún tesoro, sino varias muchachas convertidas en estatuas de piedra.

-¡Oh! -gritó Ana María, muy asustada.

Un gato salió de un rincón diciéndole:
- Te ocurrirá lo mismo que a ellas,  mi señor las convirtió en estatuas de piedra por haber sido tan curiosas como tú.

Barba Azul regresó al castillo antes de lo previsto y sorprendió a Ana María saliendo de la habitación azul.

-¡Perdón! -suplicó Ana María.

- Has entrado en la habitación prohibida y voy a castigarte como a las otras.
- No lo hagas o al menos antes deja que me despida de mi hermana.

- Esta bien, te daré media hora, después te convertiré en estatua.


Cuando Rosa regresó al castillo y se enteró de lo sucedido, abrazó a su hermana y le preguntó  que podían hacer para evitar el castigo.

-Sube a una de las torres -dijo Ana María- a ver si llegan nuestros hermanos.

-¿No recuerdas que hoy prometieron venir a visitarnos?
Su hermana hizo lo que Ana le pidió.

-¡Hermanita, hermanita! -gritó la muchacha-. ¿Ves algo?

-¡No! -respondió Rosa-. Sólo veo una nube de polvo y los cuervos que revolotean alrededor del castillo.

-¡Baja Ana María o voy a convertir a las dos en estatuas! -gritó Barba Azul.

Las dos jóvenes bajaron y se volvieron a disculpar pero sin convencerlo, cuando Barba Azul se disponía a convertir a Ana en piedra,  se abrió la puerta de un golpe y los hermanas sujetaron a Barba Azul, debido a que habían desaparecido varias mujeres tenían una orden del rey para apresarlo para siempre.

Al salir Barba Azul del castillo y ser condenado a estar en la cárcel, como por arte de magia todas las estatuas recobraron su forma primitiva pudieron regresar a sus casas.

Rosa y Ana María se quedaron a vivir en el castillo sin volver a pasar problemas.

Fin

Moraleja

Recuerden que la mayor parte del tiempo no es bueno ser curioso, y menos si nos piden que no lo hagamos ya que podrían meterse en problemas como lo hizo Ana.



lunes, 25 de mayo de 2020

El enano Rumpelstiltskin

Rumpelstiltskin
Edades: 6 años en adelante


Había una vez un molinero que siempre presumía de todo, decía que su harina era la mejor, que su esposa hacía las mejores tartas y que su hija Eloísa era la más inteligente y talentosa joven del reino.

 Un día llego un sirviente del rey y empezó a jactarse frente a él.

- Mi hija además de ser la más hermosa de todas , es la más lista.. es capaz de muchas cosas,  ¡puede hasta hilar la paja y convertirla en oro!

El sirviente no le creyó, pero cuando regreso al palacio, le contó al rey lo que dijo el molinero.
El monarca quiso probar que era una mentira, así que mando a sus guardias para que fueran por la joven.

Eloísa estaba muy asustada pero no podría protestar, así que el rey la llevó por una oscura escalera al sótano. Al entrar a la habitación había una rueca y varias pacas de paja en el suelo.

- Tu padre dijo que puedes hilar la paja y convertirla en oro, así que sino quieres que tu padre termine en la cárcel tendrás que volver oro todo esto. Tienes hasta el amanecer. - dijo el rey

Eloísa intento convencerlo, pero él no quiso escucharla y cerró la puerta con candado.


Cuando estaba sola en la habitación, empezó a lamentarse.

—No puedo hacer eso —se lamentó la joven —. ¡Es imposible!

Se sentó en el banquito y empezó a llorar.

En eso sonó una voz en el cuarto diciendo:


—¡Pero, Yo sí puedo!

Frente a ella estaba un pequeño hombre, que la miraba con curiosidad.

—¿Me vas a ayudar? —dijo Eloísa—, ¿Cómo?

—Eso déjamelo a mi. ¿Pero que me darás por ayudarte?
—¡Lo que sea! . contestó ella

—¿Hasta tu lindo brazalete?

—Sí, claro. - contestó ella


Y el curioso hombrecillo saltó sobre el taburete y comenzó a hilar.  En pocos minutos la paja estaba convertida en oro.

Eloísa agradeció y entregó su brazalete al hombrecillo.

Al día siguiente el rey se sorprendió mucho al ver que era verdad, pero eso hizo que quisiera más oro.
Llevó a la joven a un cuarto más grande lleno de más paja todavía y junto a ella la misma rueca del día anterior.


—Necesitas terminarla  antes del anochecer —dijo el rey.

Eloísa se volvió a lamentar

—¡Qué voy a hacer! ¡Ojalá regresara otra vez el hombrecillo!

—¡ Aquí estoy otra vez! dijo el hombrecito,¿ pero que me darás ahora si te ayudo?

—¿Qué quieres ahora? . pregunto ella

—¿Tu anillo de plata?

—Acepto

Y el curioso hombrecillo se puso manos a la obra.

Al poco tiempo ya había hilado toda la paja del lugar.

Eloísa le entrego el anillo dándole las gracias y él se marchó.


Al anochecer, cuando el rey regresó estaba muy emocionado, pero ahora quería más oro para ser el más rico de todos los reinos.
Así que la llevó a una nueva habitación, la paja llegaba hasta el techo.

- Si logras convertir esta paja en oro, te recompensaré, pero sino lo haces te quedarás encerrada para siempre.

Se fue encerrándola nuevamente.

— ¿Que voy a hacer?, no puedo quedarme aquí para siempre - dijo ella y se puso a llorar.

En eso apareció de nuevo el enano y le ofreció ayuda.

- Pero ya no tengo nada que darte- le dijo ella amargamente -

—Si te ayudo, me darás al primer hijo que tengas cuando seas reina-  dijo él seriamente

Ella acepto ya que sabía que era imposible que una simple hija de molinero llegará a ser reina algún día.

El hombrecillo volvio a sentarse en el taburete y terminó de convertir la paja en oro.

Cuando el rey regreso miró con satisfacción el oro y le dijo a Eloísa.

- Tu padre tenía razón, sería un tonto si dejo ir a una mujer como tú, quiero que seas mi esposa. 
Ya no necesitaremos preocuparnos por dinero nunca más. . le dijo el rey.

A los pocos días se celebró una suntuosa boda en el palacio

Eloísa se olvido de lo que había pasado y vivió feliz en el castillo, pasaron los meses y tuvo un lindo bebé.
Estaba sentada con él en brazos cuando el hombrecillo se le apareció y le dijo:


—He venido por mi pago como quedamos:me darás tu primer hijo.

—¡No! ¡Llévate lo que quieras, mi corona, oro, lo que sea! ¡Pero mi bebé no!

—Hicimos un trato, pero te daré una oportunidad, si quieres conservarlo tienes que adivinar mi nombre.

—¿Tu nombre? - pregunto ella. 

—Sí. Puedes intentarlo tantas veces como quieras. Pero solo tienes tres días, si no lo logras me llevaré a tu hijo.

Y diciendo esto, desapareció.

Eloísa mandó a su mensajero a investigar y a realizar una lista con todos los nombres más raros que encontrara,  y ella misma leyó y escribió todos los que pudo en una libreta.

Al día siguiente llegó el hombrecillo y empezó a decírselos pero no era ninguno de ellos, así que el hombrecillo sonriendo desapareció.

El segundo día intentó con nombres raros y después de dos horas el hombrecito se volvió a ir feliz saltando.

La reina estaba desesperada, ya no sabía que hacer, no quería perder a su bebé.

Pero entonces llegó el mensajero, que volvía de la misión que le había encomendado la reina.

—He ido por todo el reino majestad —dijo pausadamente—.Pedí ayuda a todo aquél que me tope en el camino para hacer esta lista. Cuando ya venía para acá, acampe en el bosque, me desperté porque vi un brillo a lo lejos, lo seguí, y ahí estaba , era un hombrecito que bailaba y cantaba en una hoguera.
Decía algo como "No lo adivinara, no lo hará y a ese bebé tendré, porque nunca adivinara que Rumpelstiltskin mi nombre es y siempre será"

La reina estaba feliz, recompenso a su mensajero y se preparo para recibir al hombrecillo.

Cuando llego Rumpelstiltskin le dijo

- Es tu tercer día y tu última oportunidad, no la desaproveches- dijo sentándose
- Seguro te llamas Panfilo, o Sacarías, tal vez Bartolo.

—¡No, no, no! ¡Ríndete de una vez!, nuca lo adivinarás.

—No lo haré jamás y yo creo que te llamas… ¡Rumpelstiltskin!

El enano estaba sorprendido,  pateó, y grito:

—¡Es trampa! —exclamó—. ¡Eso no vale!
Volvió a dar una patada al suelo y luego desapareció no regresando jamás al reino.

Fin

Moraleja
Nunca hay que presumir y menos cuando sabemos que no es verdad, ya que eso puede meternos luego en problemas


Espero que les haya gustado, no olviden visitar nuestro facebook y nuestro canal de Spotify 

les comparto un dibujo de Rumpelstiltskin

viernes, 22 de mayo de 2020

La Gallina de los Huevos de Oro


La Gallina de los Huevos de Oro
Edades: 5 años en adelante



En una pequeña granja vivían un una pareja de granjeros, no tenían mucho dinero y apenas les alcanzaba con lo que vendían en el mercado.


Un día mientras trabajaba en su cosecha, el granjero se lamentaba de la mala fortuna que tenía, un enanito pasaba por ahí y al escucharlo se acercó y le dijo:


- Hola, te he escuchado y he decidido ayudarte y hacer que tu vida cambie. Te obsequiaré esta grandiosa gallina.


- Bueno, al menos ahora tendré huevos que comer - dijo el granjero recibiéndola -


- No , no sólo eso, es una gallina mágica, ya que todos los días pone 1 huevo de oro - contesto el enanito emocionado-

Antes de poder darle las gracias, el enanito desapareció.

No le dijo nada a la esposa, ya que creía que era mentira y metió a la gallina en el corral.
A la mañana siguiente, fue a ver si la gallina había puesto algún huevo para poder desayunar, y cual no sería su sorpresa cuando descubrió un reluciente y brillante huevo de oro.


Corrió con el huevo y se lo mostró a la esposa.
- ¡ Es oro!,grito ella perpleja al verlo-

El granjero la contó la historia y ella estaba sorprendida de su buena fortuna.
Aún incrédulos decidieron esperar al día siguiente, para ver si la gallina repetía la hazaña, y así fue, cuando el granjero fue al gallinero, había un nuevo huevo de oro ahí.

Los granjeros juntaron varios huevos y fueron a venderlos al mercado, con ese dinero, pudieron comprar animales, comida y remodelar la granja.

Pero cada día querían más cosas, ya que se habían vuelto los más ricos de la aldea.

Un día la codicia los envolvió y el granjero le dijo a su esposa:

- Si nuestra gallina nos da cada día un huevo de oro, debe ser porque su interior esta lleno de él.… ¿Imaginas todo el oro que tendrá dentro?- preguntó a su esposa.

– Tienes razón, si tenemos de golpe todo el oro, no tendríamos que esperar y podemos comprar la otra granja que queremos- contestó ella

Así que sin pensarlo más,  mataron a la pobre gallina,  pero al abrir al pobre animal, no vieron el oro que tanto deseaban.

Ambos se lamentaron de su avaricia porque se dieron cuenta de que ya no tendrían más huevos de oro.

A partir de ese día tuvieron que trabajar muy duro para poder conservar su dinero y todos los días se arrepentían de aquél gran error que tuvieron con su gallina mágica.

Fin

Moraleja

Nunca hay que ser avariciosos, ya que por querer tener más, aveces puede pasarnos como a los granjeros que te quedas sin nada.


Espero que les haya gustado el cuento, recuerden escucharnos en Spotify y ver nuestra página de facebook 




Les comparto un dibujo para que coloreen de la página




lunes, 18 de mayo de 2020

EL ASNO Y EL LOBO


EL ASNO Y EL LOBO
Edades: De 4 años en adelante
Adaptación de Fábula de Samaniego


Un día estaba un viejo asno paseando por el campo, cuando de pronto vio que un enorme lobo hambriento lo estaba siguiendo.
Pasaron las horas y por más que intentaba perderlo no se  quitaba de encima al terrible animal.


Cansado de tanto caminar, decidió parar y esperar a que el lobo se le acercará.

- Hola amigo lobo - saludó el asno amablemente


El lobo un poco sorprendido no supo que contestar, así que el asno le dijo:


- Que bueno que te veo, ya estoy viejo y me duele todo, ahorita traigo un clavo enterrado en mi pata que me causa gran dolor.
¿podrías ayudarme a sacar este clavo por favor? , ya quitándome esa agonía, podrías comerme sin ningún problema si eso es lo que quieres - dijo con tristeza el asno.


El lobo le contestó:

- A parte de gran cazador soy un excelente doctor, así que estira bien la pata, se valiente porque esto te dolera, pero en un momento te liberaré de ese clavo.


El lobo se acercó a examinarle la pata y en ese momento, el asno le soltó tal patada que el pobre lobo cayó al suelo viendo estrellas.

Lo cual aprovechó el asno para salir corriendo y huir.


El lobo recobró el conocimiento y dijo:

- Ay pobre de mi, bien merecido me lo tengo, yo soy un cazador y que me ando metiendo de doctor. - se levantó y emprendió el camino a casa para reponerse del dolor y de la vergüenza de haber sido tan ingenuo.


Fin



Moraleja.

Aún cuando estemos en situaciones de peligro, debemos intentar estar calmados y pensar con sabiduría una solución para nuestros problemas.

Te comparto un cuento para colorar y la página donde puedes ver más




Los esperamos en nuestro próximo cuento y recuerden visitar nuestra página en facebook  

martes, 5 de mayo de 2020

El Ratón de Campo y el Ratón de Ciudad


Fábula El Ratón de Campo y el Ratón de Ciudad
Adaptación de la fábula de Esopo
Edades: De 5 años en adelante



Había una vez un ratoncito que vivía en su pequeña casita la cual estaba cerca de una encina tan escondido que no se veía a simple vista.
Su cama estaba hecha de hojas, su mesa era un viejo corcho y su silla una piedra pequeña.

Como era un ratón muy previsor, se hizo una despensa donde guardaba frutos y semillas para que nunca le faltará comida.
Durante el día salía a tomar el sol y a platicar con los otros animalitos que vivían en el campo, su vida era muy tranquila lo cual le gustaba.

Cierto día , pasó un ratón vestido muy elegante, llevaba un sombrero y corbatita.
 Se acerco a saludar y se presentó,  después de platicar un rato, el ratón de campo lo invitó a su casita
 para que pasará la noche.
Le ofreció unas nueces de comida y un poco de agua fresca.

El ratón de ciudad miró su comida y le dijo:

- Muchas gracias por tus atenciones, veo que tu casa es pequeña y no tiene lujos, no sé como puedes ser tan feliz.
Deberías conocer mi casa, te encantaría!!, tengo una cómoda cama y la comida es deliciosa y variada.

El ratón de campo se alegró de la propuesta así que decidió aceptar la invitación de su nuevo amigo.

Aprovecharon que al día siguiente pasó una carreta y se metieron a un viejo baúl para llegar a la ciudad.

Al entrar a la casa del ratón de ciudad, nuestro amigo del campo, se quedó impresionado,
 vivía en un agujero dentro de una mansión, el lugar era enorme,
 las paredes estaban decoradas con papel de envolturas y los cuadros eran viejas estampillas
 que el ratón de ciudad había conseguido. La cama era de algodón y hasta tenía cojines.

Como los dueños de la casa donde vivía el ratón eran ricos, siempre que iba a buscar alimentos encontraban ricos manjares.

Cuando les dio hambre decidieron ir a la cocina a buscar que comer, había una gran mesa llena de papas, carnes, frutas y pastelillos de chocolate. 
El ratón de campo se relamió sus bigotes al probar la comida.

Pero cuando aún estaban comiendo un rico queso manchego, apareció un gato y los pobres ratones tuvieron que correr despavoridos para no ser atrapados.


Le latía muy fuerte el corazón y le preguntó al ratón de ciudad como podía aguantar eso, este le contestó:

- Si, aveces hay que correr mucho pero tu no te preocupes, al rato que el gato este descuidado saldremos otra vez por más comida.

Decidieron volver a intentarlo, así que salieron, pero apenas habían llegado a la mesa, cuando una señora con delantal los vio y empezó a tirarles escobazos para aplastarlos, los ratones tuvieron que volver al agujero.

El ratón de campo le dijo a su amigo:
- No puedo creer que puedas vivir con tanto temor cada vez que tienes hambre, yo la verdad prefiero vivir calmado y volver a mi casa en el campo.

Le agradeció sus atenciones y al día siguiente regreso a casa,
 pensando en su cómoda cama de hojas y sus ricos frutos que iba a cenar.

Fin


Moraleja:
Hay que valorar las cosas que tengamos aunque sean sencillas si eso nos hace tener una vida tranquila y feliz.

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Cuento la Lechera

Cuento: La Lechera

Adaptación de la fábula de  Samaniego

Edades: 5 años en adelante.


En una pequeña granja vivía una niña con su familia. La pequeña ayudaba en las labores de su casa y se ocupaba además de cuidar a los animalitos.
Un día su mamá la mandó llamar y le dijo:

- Hija mía, hoy ordeñe a las vacas y vi que dieron mucha leche, no podemos quedárnosla toda ya que podría echarse a perder, ¿crees que podrías ir a venderla en el mercado?

- Claro mamá, iré yo, así te recuperas del resfriado que tienes.


La madre de la pequeña le dijo que como recompensa le iba a dar todo el dinero que ganara con esa venta de la leche.
Eso alegro mucho a la niña, así que lleno un gran cántaro con la leche y salió de la granja hacia el pueblo, tomando el camino más corto

Se puso el cántaro sobre el hombro y empezó a pensar en que haría con esas monedas que le iban a dar.

- Oh, ya sé que puedo hacer con el dinero, se dijo la niña, con el dinero que me den por la leche voy a comprar una docena de huevos, entonces los llevaré a mis gallinas, ellas los incubarán y entonces nacerán doce lindos pollitos, cuando crezcan un poco iré al pueblo y los cambiaré por un pequeño lechón.

Voy a cuidarlo y alimentarlo para que crezca y se convierta en un gran cerdo.

Y lo llevaré al mercado y me lo cambiarán por una ternera, si, aunque estará pequeña se que crecerá y se convertirá en una vaca, la cual me va a dar leche todos los días y entonces podre llevar varios cántaros al pueblo y ganar mucho dinero, con el que luego compraré una casita.

La niña estaba tan ilusionada pensando eso y que no vio que en el camino había una piedra y entonces tropezó y la pobrecita cayó de bruces y como tuvo que meter sus manitas para no rasparse soltó el cántaro el cual voló por los aires, ella sólo pudo ver cuando caía haciéndose pedazos y regando toda la leche que traía. 

En esos momentos sus sueños se empezaron a desvanecer, adiós a sus huevos que le darían pollitos que le proporcionarían luego un lechón.
Ya no tendría ese cerdo que cambiaría por la ternera, ni la leche, ni la casa.

- Que tristeza, dijo la niña, eso me pasa por ser ambiciosa.
Recogió los trozos del cántaro y regresó a casa pensando en lo que le había sucedido.



Moraleja:
Es bueno soñar, pero nunca hay que dejar de vista el presente para que no nos distraigamos en el camino que nos llevará a nuestros planes.

Les comparto un dibujo para que coloreen sus pequeños pueden encontrar más en ese link





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